Iceberg: Exorcismos en The Bards Town

Por: Yosvany Albelo Sandarán

Gabriela heredó un desorden alimentario de la relación tóxica que tuvo con su madre. Silvana justifica al marido que la golpea porque es el único ser que le dice Te quiero. Ellas son dos de los personajes de Iceberg, la nueva propuesta de Delirio Producciones que tuvo su estreno el fin de semana último en The Bards Town, con una aceptación unánime del público, novedades en la puesta en escena y la evidencia de la madurez alcanzada por el grupo tras ocho años sobre las tablas.

La imagen de Angie Wiliams fuera del escenario dista un mundo de aquella que encarna a Gabriela. Productora de Delirio Producciones, Wiliams aprendió a sentir como su nuevo personaje y ella misma da muestras de cuanto avanzó la compañía.

“A mí me llamó mucho la atención Iceberg porque es muy complicada, -reseña Angie- es una obra de tres escenas, pero tiene cuatro personajes sufriendo de un trauma. Estamos hablando de desórdenes alimenticios, de problemas de depresión, estamos hablando de adicciones a las drogas, estamos hablando de violencia doméstica, pero estamos hablando también de una persona que abusa pero fue abusado antes”.

Justamente aquello que permanece bajo siete llaves tras las puertas de nuestras casas, El Delirio lo saca ahora, a manera de exorcismo de todos aquellos demonios que quisiéramos desterrar de nuestras comunidades hispanas. Reconociendo su existencia, es quizás el primer paso para muchos.

Entre los aportes de la obra resalta el uso de intérpretes anglo parlantes tras bambalinas, que actúan la pieza para quienes no dominan el español mediante un sistema de audio especialmente montado con dicho propósito. La dirección de Manuel Francisco Viveros es tal vez la piedra angular, pues tanto Wiliams como Guillermo A. Solano, antiguo integrante del grupo y ahora asistente como espectador, coinciden en afirmar que introdujo un nuevo concepto de teatro para ellos.

Manuel Francisco coincide con Angie en permitirle al público el derecho de pensar, apenas mostrarle el problema y dejarles reflexionar por sí mismos. “Es una obra para analizar, -cuenta Wiliams- yo leí Iceberg diez veces y mientras más la leía más la entendía. Qué tremenda autora es Eddy Janet. Porque tiene la capacidad de poner en escena cuatro personajes con tantos problemas y desencadenar la historia de la forma que lo hace, y para muchas personas el final es inconcluso, y es un final para interpretarlo”.

Una frase de Eduardo Galeano resume el sentir de la pieza, aquello de lo que no se habla, pero circula entre nuestros primos, hermanas, y padres… “El miedo de la mujer a la violencia del hombre es el reflejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo”.

Iceberg estará en The Bards Town por dos fines de semana más. Pero recuerde, si tiene demonios propios que exorcizar, cuidado, tal vez chocar de frente con ellos los obligue a salir.

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