Posted On enero 30, 2020 By In Información General, Noticias With 64 Views

Las leyes de migración continúan dando pasos hacia atrás

En Kentucky, vuelven a tropezar con la misma piedra…

Hoy, luego de un duro debate, los legisladores de Kentucky dieron luz verde a la ley “SB1”. Un proyecto que entre otras cosas prohibe las “ciudades santuario” en el estado; una ley que apunta esencialmente a detener algo antes que suceda, a costo de la seguridad e integridad social de los inmigrantes.

La ley SB1, apoyada por el partido republicano, llama a hacer efectiva una sospecha, como una denuncia verídica ante las autoridades, donde el color de piel y el acento puede significar una etiqueta de “no es de Kentucky”. Un señalamiento discriminatorio que amenaza los derechos de los inmigrantes.

Mientras en Indiana, un estado de mayoría demócrata, se lucha en la corte para conceder licencias de conducir a inmigrantes indocumentados. En Kentucky se esfuerzan por garantizar que los inmigrantes se sientan desprotegidos.

En la actualidad, las leyes antimigratorias suponen un avance a la agenda política del gobierno estadounidense, y un retroceso a las garantías individuales de los ciudadanos. Una división enorme que sólo enaltece la falta de simpatía y la discriminación latente de las masas fieles a una ideología.

En 2019, 84 mil 583 migrantes fueron regresados a México como parte del Protocolo de Protección de Migrantes, que obliga a los solicitantes de asilo en Estados Unidos a permanecer en el país vecino hasta que un juez de resolución a su caso. Un programa que, aunque se describe como una forma de adjudicar ordenadamente las solicitudes, representa un problema para garantizar los derechos de los migrantes.

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