Reyes del Brandy en el imperio del Bourbon

Por: Yosvany Albelo Sandarán

El orgullo está en el aire en instalaciones de Copper and Kings American Brandy. El edificio resalta entre las moles de ladrillo del área industrial de Louisville, un suave aroma de alcohol se esparce por el vecindario y un llamativo montaje de contenedores y pallets de madera da la bienvenida a quien venga lo mismo de California, que de los barrios de la vecindad.

Al traspasar el umbral, los acordes del rock and roll se esparcen en cada rincón y hacen obligatoria la pregunta inicial. “Nos gusta mucho la música aquí-dice Brandon O`Daniel, el jefe destilador-, pero la música juega un papel enorme en la producción de brandy. Ponemos la música aquí durante el proceso de destilación, y tenemos abajo un monstruoso sistema de audio, que dispara música a nuestros barriles, los hace vibrar, y saca el espíritu del centro del barril hacia afuera, creando un masivo cambio en el interior del barril y dándole al contenido la consistencia uniforme del roble.”

Mientras O´Daniel habla, tal parece que acaricia a una de sus tres “damas”, Sara, Madalena e Isis, nombradas así por personajes de las canciones de Bob Dylan. “Aquí nada es computarizado, agrega, todo el proceso es manual, a la antigua”, afirma mientras prueba con sus dedos el alcohol que va brotando de la menor de los recipientes de cobre, y convida a una degustación.

Apenas 25 personas trabajan en esta industria que viene a marcar la diferencia, al atreverse a fabricar brandy en el corazón del imperio del bourbon. “Esto es extremadamente importante –recalca-, hay un montón de gente ahí afuera fabricando bourbon, este es el país del bourbon, y el que estemos

fabricando brandy nos pone en un punto y aparte, le estamos dando brandy a los consumidores de whiskey, eso nos llena de orgullo”.

La vocación medioambiental es una sorpresa. Drew Pomeroy, guía turístico y asistente de producción, subraya que el alcohol es un producto agrícola y por tanto la compañía intenta ser lo más sustentable posible. Más del 20% de la energía la obtienen de paneles solares en el techo, plantaron un jardín para que las mariposas Monarch y distintas especies de abejas polinicen en plena zona industrial, usan materiales reciclables en el montaje de bares y áreas recreativas donde iniciarán un programa de promoción. “Nuestra destilería es muy activa y esta gran iniciativa que tenemos nos convertirá en algo más que un destino comunitario, pues recibimos gente de muchos lugares, y por supuesto, los lugareños pueden venir aquí a desconectar.”

El patio, un bar en el último piso y una galería de arte en el nivel intermedio harán de las instalaciones esta misma primavera mucho más que una mera fábrica de brandy, para convertirse en un destino de visitantes, promovido ya en web sites especializados en turismo.

Y aunque todos los trabajadores de la planta son nativos, el impacto de la comunidad latina en la obtención del brandy es enorme, reconocen ambos especialistas, pues tanto en los viñedos de California, o en los manzanares de Michigan, de donde proviene los vinos para la fabricación del brandy, abundan los inmigrantes que dejan su huella en uno de los productos de mayor orgullo para la nación.

Brandon O´Daniel afirma que toda la destilación es artesanal y natural

 

Drew Pomeroy muestra el patio donde promueven eventos comunitarios

Galería de arte y show room

 

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